lunes, 27 de febrero de 2012

Feliz Cumpleaños


Medio día. Calor, ruido y mucho sol, no cabe duda que mi día tiene los elementos perfectos. Mentira. ¿Qué pienso? Nada. Cuando el sol te cae sobre la cara, lo último que quieres es pensar. Hubiese sido perfecto, de no ser por la puta de barrio que siempre daña el día. A veces se daña por un chisme, a veces por la falta de plata, pero siempre, siempre, está la puta que amarga a quien respira. 

Esta vez estaba detrás de mí. Siempre lo ha estado, es como una sombra que solo sirve para asustar, porque ni llama la atención, pobre de ella. Le gusta la ropa cara pero solo usa lo que le regalan los vecinos, y no, no quiero ser sarcástica... eso es pecado. 

Hablar de ella es hablar mierda. Nada profundo que decir, pues aunque creo conocerla bien, la verdad es que no se nada de ella. Ni ella de mí. Dos extrañas que se gritan en silencio mientras sonríen para la cámara. Encantador. 

¿Que si me cae bien? ¡Por supuesto! Semejante ángel no puede ser menospreciado. Su inmenso amor a sí misma y la basura que la rodea la hacen bella ante mis ojos. Es la única con consciencia ecológica, siempre nos hace el favor de mantener sus sobras y desechos donde pertenecen, su bolso. Al menos se preocupa por el medio ambiente, ¿no creen?

Y ni hablar de su personalidad. Es tan dulce como una fresa después de un mes en la nevera, tan alegre como un servicio funerario y ni un payaso de esquina le gana en su sentido del humor. Dicen que cuando era joven, hace muchas décadas, quería ser cantante. Sus padres le aconsejaron una carrera donde su voz podía ser mucho más apreciada, entonces la amarillenta muchacha fue a una escuela de mimos. 

Después de eso, nadie supo qué fue de su vida. Solo muchos años después apareció, con unas tallas de busto más y una nueva cara hecha 100% de plástico duro y macizo. Cómo lo logró, nadie lo sabe tampoco, pero dudo mucho que quieran saberlo... o tal vez sí, para no ir al mismo lugar. 

Pensando que era de primera clase, se comportaba como una rica que fue desheredada por su odiosa madrastra mientras dormía bajo el encanto de la manzana podrida. A veces a la gente le toca comer cosas en mal estado porque la nevera no ofrece más, así que juzgaré a mi amiga por no ser capaz de trabajar y comprar comida. 

Así pasó lo que sería la vida de esta enigmática anciana de veinte años que no ha hecho más que ser el espantapájaros del lugar. Tan llena de regalos como Papá Noel el 26 de diciembre, la rica en plástico y silicona celebra hoy un año más de haber irrumpido en nuestras vidas. Lo que deberías preguntarte al soplar las velas de papel es, querida y respetada amiga, ¿Qué carajos estoy haciendo con mi vida? Estás viva pero no has vivido, da media vuelta y prioriza lo que está a tu alrededor además de tu flacidez. 

Mis más sinceros deseos, Feliz Cumpleaños. 

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