miércoles, 4 de julio de 2012

Divagar es la solución cuando no te puedes concentrar


El tiempo pasa. El cuaderno no pasa la página, los datos no son entendibles, la lógica no funciona. Parece que estudiar es algo difícil. 

La única distracción es cambiar la canción en el reproductor. Muy cursi, muy ruidosa, malos recuerdos, ninguna canción es adecuada para pasar el rato... tal vez ese es el problema. No necesito una canción, ¿sino algo más? ¿alguien?

Playing: Girlfriend - Wonder Girls.

Deprimirse sin excusa, depresión inducida. ¿Quién dijo que para despejar la mente hay que provocar felicidad? Crear sentimientos tristes, o más bien evocarlos, es bueno de vez en cuando. El corazón y la mente deben entender que no todo es color de rosa. La cuestión no es sentir dolor, sino ver más allá, ser críticos. 

El calor, el martilleo constante que retumba de oído a oído, de la frente al mentón, parece que el cuerpo tampoco colabora. El cuaderno pasa las páginas por el abanico que tiene en frente. Hace un buen rato que un lápiz no escribe sobre él. 

Playing: Day By Day - T-ara

Cables tirados, ropa sucia, papeles arrugados, todo parece acercarse más al caos, incluyéndome. La situación empeora. Las manos embarradas de tinta no saben que teclas presionar. Es momento de reaccionar, ¿Qué podría revivir los sentimientos que han muerto?

Divagar no es lo mío, pero cuando lo hago mejora las cosas. Aunque aún sigo con los ojos cansados. 

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