martes, 8 de marzo de 2011

Un cuento de Casados

Este es el comienzo de un cuento de casados, aún sin título. Si lo leen, díganme su opinión! Si les gusta será la historia que presente en clase =)

Él no sabía qué pasaba con ella. Solo recordaba aquellos tiempos, cuando era feliz y no tenía preocupaciones. Era una pena para él solo poder recordar y no sentir, era una lástima no entender su tristeza. Lo último que quería era lastimarla, pero su incapacidad no dejaba espacio para más. 

Era ya media noche y sus ojos luchaban por mantenerse abiertos, aunque su cuerpo le pedía dormir, su corazón insistía en quedarse despierto, intentando solucionar el acertijo de quién era ella y por qué sufría. Hacían varios años que la conocía, pero nunca cruzaron palabras; su relación se basaba en las miradas de ella y los saludos fríos de él. Aunque la veía todos los días no sabía su nombre, ni que le gustaba ni que odiaba.  -Era como ver un fantasma- pensaba él. Y no era para más: cualquiera pensaría lo mismo en su lugar. 

Resultaría más fácil si él se acercara y preguntara su nombre. Ya lo había intentando, en su mente claro, pues temía que con la mirada intimidante de ella cualquier palabra que saliese de su boca sería devuelta con una bomba nuclear. Si no podía hablarle, mucho menos podía tocarla, lo que la hacía una figura distante, inalcanzable. 

Estas y otras fueron sus meditaciones... después de muchas horas, una botella de vino y una fuerte jaqueca, era hora que él tomara una decisión. Era hora de decirle a su esposa, a la mujer que dejó de amar, que esa sería su última noche juntos. 


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